Impermanencia
Que la vida tiene sus cosas cierto es. Experiencias buenas y no tan buenas las hemos vivido todas y todos. Pero lo bueno y no tan bueno es que siempre pasan, nunca son para siempre. No es cierto? Si miramos a la Naturaleza podemos observar la vida en su mayor explosión y también la muerte en su totalidad. Una flor que nace y al poco se marchita, una abeja pululando de flor en flor o ahogada en un charco. Así podríamos poner miles de ejemplos. Esto nos duele, lo vemos como si no formara parte de la vida. Cuando lo vivimos en nosotros mismos reaccionamos ante estas emociones con miedo, miedo a enfermarnos, miedo a sufrir por una relación, miedo a envejecer.. miedo a vivir. Y eso es lo que en definitiva nos pasa, si observáramos la naturaleza del cambio como algo que está implícito en la vida y por lo tanto no reaccionáramos a ello, podríamos vivir el presente. Una enfermedad tiene fin, nunca es para siempre; una relación tiene fin, nunca es eterna; un paseo por la montaña se termina...