Amor Incondicional
Recordando a Dama y a Morla, mi otra gran compañera, o incluso a mi gata, Mimi, me encantaba cuando llegaba a casa y me recibían con tanta alegría y amor. Dama se volvía loca, lloriqueaba, se le movía todo el cuerpo e incluso saltaba, con lo grande que era!!! y Mimi, no dejaba de maullar y dar vueltas alrededor de mí y no paraba hasta que la cogía en brazos y le daba unos arrumacos. Cuanto amor!!! Si llegabas triste o malhumorada se esfumaba. Gratitud infinita, alegría, amor, era lo que te transmitían. Es innato en ellos, en cambio nosotros lo tenemos que recordar. El amor y la gratitud forman parte de nuestra esencia pero lo olvidamos. Queda oculto por capas y capas de envidia, celos, miedos, ambiciones, competir, ser el mejor, experiencias pasadas... Tenemos muchas causas por lo que agradecer. Los animales nos lo recuerdan cada mañana al levantarnos, cuando llegamos a casa o cuando los sacamos de paseo, recuerdo que Morla sólo con mirarla movía su gran cola peluda.. ellos nos am...