Interdependencia
Qué hermoso es pensar que dependemos los unos de los otros. Cuando nos hacemos conscientes de ello valoramos mucho más nuestras acciones y las de los demás. Y sobre todo al saber que nuestras acciones pueden afectar de manera aleatoria al otro siempre pensaremos dos veces en cómo realizarlas.
Cuando pienso en la
interdependencia siempre me acuerdo de las abejas. Desde que me vine al campo a
vivir he plantado cebollas, puerros, tomates, brócoli… me encanta mimar y ver
cómo crecen. Yo no sabía cómo plantar, ni cómo cuidarlas, no sabía lo que tenía
que hacer. Los agricultores de la zona, mis vecinos, mi inquietud por conocer y
saber hacerlo me fue llevando de aquí para allá y aprendiendo. Pero había algo
que se me escapaba, no había manera de que los calabacines se hicieran grandes
y me los pudiera comer. Salían y cuando eran como un dedo aproximadamente se
pudrían. No se si sabéis cómo nace un
calabacín, pues os lo cuento: conforme la planta va creciendo primero sale una
flor y luego otra y otras. Unas son hembras y las otras son machos, para
entendernos. Pues bien, los machos tienen que polinizar a las hembras para que
nazca el fruto. Y cómo pensáis que se polinizan? Las abejas hacen esa labor.
Las abejas olisqueando una y otra flor van dejando el polen en la flor hembra
donde crecerá un hermoso calabacín. Y a mis calabacines no venían las abejas!!
Toda vida necesita a otra para
sobrevivir. Dependemos de factores físicos como la tierra, el aire, la
temperatura y también de otros seres vivos. Cada participante influye sobre el
otro y a menudo necesita del otro. Esta es una ley de la Naturaleza. Y si
aprendemos de ella podemos ver la vida de otra manera y nos daremos cuenta que
podemos tener una vida sustentable y vivir en el planeta con sus recurso en
lugar de alterarlos.
Una cosa se conecta con la otra y
con la otra, y con la otra… esto me hace recordar que cuando Lucas era pequeño
a la hora de comer nos sentábamos a la mesa y dábamos las gracias al agricultor
que había cultivado los tomates, a la tierra que había sustentado y alimentado a la tomatera,
al agua que había regado la tomatera, al sol que había dado su energía, al
vendedor que nos había proporcionado los tomates y a mamá por haber hecho esta
salsa tan rica!! Ese era nuestro agradecimiento antes de comer. El hacernos
consciente de dónde vienen las cosas nos hace agradecerlas.
Pensad y encontraréis en vuestra
vida momentos en los la ley de la interdependencia impera. En situaciones cotidianas como ir a
tomar un desayuno, por ejemplo.
Y tú, has encontrado el tuyo?
Gracias
Que hermosa reflexión
ResponderEliminar👏👏👏👏cuando ves las condiciones de todos los tiempos y factores ,para que la vida surja en tu presente.
ResponderEliminarEntoces solo surge agradecimiento
totalmente de acuerdo, cada dia agradezco, es algo q se nos pasa...creemos q todo se da sin ningun motivo ni conexion y la vida como bien dices es todo interconexion... gracias
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