Comunicar con Imágenes
Cuando vamos a pasar unos días al campo , a pasear por la montaña, de excursión no estamos solos. En el habitan un sinfín de animales, unos más visibles que otros.
Hace unos días salí con Max de paseo y se paró a olisquear, junto a él observé que había un pequeño agujero que probablemente un conejito había hecho. Seguimos caminando y dimos con la casa de una araña, construida palito a palito para así poder detectar a sus presas. un gran trabajo arquitectónico.
De pronto escuchamos un sonido muy característico, sonaba a zumbido, pero no uno sino muchos zumbidos juntos, era un algarrobo en flor lleno de abejas revoloteando alrededor de sus flores. Fue muy emocionante detenerse bajo de él y escucharlo, eso sí sin hacer ruido.
Decidimos seguir nuestro camino y de pronto Max se paró a volver a olisquear y encontramos unos pequeños excrementos de cabra; cabra de monte. No estaban muy secas por lo que pensé que serían recientes.
La importancia de ir observando a nuestro alrededor, qué es lo que ha sucedido o está sucediendo, quién ha pasado por allí, puede que esté cerca o justo ahí mismo. Qué pasaría si echara algún tipo de veneno o labrara la tierra?
Los jabalís también habían estado allí. A su paso en busca de lombrices, raíces u otros manjares habían puesto patas arriba aquel bancal.
No estamos solos y de este hermoso paseo que di con mi querido Max aprendí que camino por la casa de algún adorable conejo, de una pequeña araña, de un equipo de abejas que no paran, de una familia de cabras y de algún que otro jabalí hambriento.
Te animas a observar?






Comentarios
Publicar un comentario